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Television antigua

Huckleberry Hound

Estreno 1960 (España)
Producción Hanna-Barbera
País EEUU

Huckleberry Hound

Huckleberry Hound

De nombre casi impronunciable, este divertido perro, de costumbres tan humanas, trajo a los niños españoles la magía de los dibujos animados. Ya no tenían solo los tebeos, ahora eran personajes que se movían por la pantalla. La ceremonia de la tarde era simple: una rica merienda y después de (o en lugar de) los deberes de la escuela a sentarse delante de la pantalla para ver a este divertido perro ejerciendo todas las profesiones imaginables: bombero, policia, pastor, sheriff, y deshaciendo entuertos. Huckleberry Hound representaba a un perro sureño, de carácter bondadoso y que siempre veíamos tarareando su canción prefereida My Dear Clementine. Su particular nombre hacía un homenaje a la famosa novela de Mark Twain, Las aventuras de Huckleberry Finn. Una caracterícisca muy personal de Huckleberry Hound era su marcado acento del sur de los Estados Unidos, detalle que se perdía en el doblaje, aquel inolvidable doblaje realizado en México, que pretendia lograr un español neutro, y tan habitual en todos los dibujos y películas que provenían de EEUU en aquella época.

Joseph Barbera y William Hanna
Joseph Barbera y William Hanna
También autores de la intro de Embrujada

Huckleberry Hound fue creado para la NBC por la productora Hanna-Barbera, empresa nacida a partir de la división que la Metro Goldwin Mayer creó para la producción de animaciones destinadas a publicidad. En 1957 esta división es clausurada y William Hanna y Joseph Barbera crean Hanna-Barbera Productions, absorbida en 2001 por Warner Bros, que la rebautizó Cartoon Networks. Fue la primera productora en realizar programas de dibujos animados para la televisión, con la serie The Ruff & Reddy Show, a la que le siguió Huckleberry Hound, y su éxito fue tal que pronto el simpático perro se convirtió en una estrella con su  Show de Huckleberry Hound, dentro del cual se fueron presentando famosos personajes de dibujos animados como Los Picapiedra, el Oso Yogui, Don Gato y otros, para satisfacción y goce de los peques de la casa, y de los padres que ya empezaron a ver en la tele un interesante auxilio a la hora de tener a los pequeños en casa. Claro que en aquella época la programación se cortaba por la tarde, y la calle era el escenario de aventuras y correrias varias.

 

La familia Hanna-Barbera