Dial radio
Television antigua

Scalextric: escuela de campeones

Desde su entrada en España en el año 1962, de la mano de Exin, fue el juguete que enseguida arrasó entre los infantes de nuestro país. Un sistema de pistas y coches de carreras... ¡que podían controlarse con un mando! El escalextric se convirtió en el deseo de muchos chavales y enseguida creó verdaderos fans. Es además un juguete para padres e hijos.
Caja del icónico juego

Más de 50 años de carreras en casa

Scalextric llega a España , 1962
¿Qué es el Scalextric? En su origen era un deporte de competición que se amplió al ámbito de los juegos. Sea como sea, este producto lleva ya en España más de cincuenta años. Era la pasión de los crios, pero también la de los padres. Y con el tiempo ha saltado del mundo del juego y entretenimiento a del coleccionismo. Los primeros modelos, las primeras pistas o los mandos aquellos que de simples eran geniales. Con el tiempo algunos convirtieron unas pistas mínimas en verdaderas maquetas de circuitos reales de tamaños respetables, si tenías sito en casa, claro. Y todo este éxito por la posibilidad de controlar a distancia aquellos modelos a escala 1:32 de verdaderas leyendas de la formula 1.

Hasta la llegada del Scalextric el tren era el no va más en maquetas para los niños del mundo. En el montaje más básico los trenes en miniatura recorrian una pista circular una y otra vez, algunos lograron verdaderas obras de artes con pueblos miniatura, montañas, estaciones. Habian máquinas que incluso echaban humos por su chimenea. Pero este es un juguete que data de principios del siglo XX. Los trenes en miniatura eran muy estáticos, pero las carreras de coche son otra cosa: rapidez, emoción, competición.

El juego de coches de carreras a escala, realmente no era un juego de niños. Era un deporte de competición: las Slots Racing con los Slots Cars, modelismo de coches para competir. Durante los años 30 se usaban coches metálicos a escalas 1/16 o 1/8. Los modelos iban guiados mdiante una ranura en medio de una pista por donde corrían. Para moverse esotos modelos llegaban a usar motores de 2 tiempos, se llegaron a usar también modelos a cuerda e incluso se experimentaba con modelos eléctricos. En estas carreras no existía ningún mediio de control de los vehículos. Se ponín en la pista, se cronometraba, y eso era todo. Era automodelismo realmente.

Fue al llegar a los 50 cuando  un inglés, Fred Francis, popularizó las carreras de coches a escala usando tracción eléctrica y la gran innovación: un sistema de control, origen del éxito de su creación. Escala variable Scale X y eléctricos Electric, uniendo ambas palabras aparece el nombre con el que se comercializa desde entonces: Scalextric, y que ha rebautizado a las Slots Racing electricas. Inicilamente su empresa Minimodel Ltd. lod fabricaba de manera artesanal y tuvo un éxito fulminante. Los coches se fabricaron a escala 1:32 y eran metálicos. Los circuitos, algunos réplicas de circuitos reales, .eran modulares y estaban concebidos para ser montados y desmontados con facilidad. Y los coches, de tracción eléctrica, se podían acelerar y frenar. El auge de ventas obliga a Francis a vender su empresa a Lines Bros, que ya cambia los modelos del metal al plástico.

Ferrari C-62 Scalextric
Ferrari C-62

A España llegan en 1962. La compañía original fue vendida a la que hoy es Hornby Hobbies, la empresa firmó un contrato de colaboración con Exin (Exclusivas Industriales). Esta era la única manera para romper la autarquía de la dictadura. Así que Scalectrix entró en nuestro país. Aquellas pistas costaban nada menos que 1200 pesetas de la época y los coches eran importados. En suma un juguete para familias pudientes. Contaba con unos recreaciones de Fórmula 1, modelos como Lotus 21, Cooper Climax o el Ferrari 156. Poco después empezaban a llegar de Inglaterra los primeros GT, como los bellos Aston Martin DB-4, Ferrari 250, Austin Healey... etc. Poco después, en 1966, Scalextric empezaba a fabricar ya en España no sólo pistas, transformadores (corriente de 12 voltios) y mandos, sino también coches con tecnología propia y un modelo para empezar muy representativo de aquellos tiempos: el Seat 600, adaptación española del Fiat 600 italiano. La licencia sigue siendo inglesa pero la fábrica española aporta su propia tecnología y diseños. Tras Exin la fabricación pasó por Tycos, y posteriormente a la norteamericana Tecnitoys que abarató costes llevando la produccióna China (1998-2012). Aquello se notó en la calidad y en la falta de renocación de modelos y tecnología, y sirvió pra poco lporuqe la empresa quebró y la licencia pasa a la empresa Fábrica de Juguetes, que fabrica los Scalextric-SCX hasta 2017, estos modelos son en ocasiones incompatible con los modelos ingleses. Para 2019 la empresa acaba con todo el stock y la fabricación pasa a Scale Competition Xtreme S.L

Seat 600
El funcionamiento era de los más simple: cada coche lleva un motor eléctrico; en la parte inferior lleva una especie de patín y un par de escobillas (tiras metálicas). La guía se inserta en una ranura metálica empotrada en la pista. Cada escobilla se apoya en una lado de la ranura metálica en la que el modelo está colocado, por estas guías le llega corriente a las escobillas, o sea, al motor. Luego contabas con un mando que no era más que una resistencia variable (reostato) con el que se envíaba más o menos corriente a través de la guía al coche, que así corría más o menos rápido. Esto y un transformador estabilizador de 12 V (2 A) para dar energía a la pista era todo lo necesario para pasar tardes enteras jugando con tu amigo o tu hermano o tu padre a ver quien lograba no salirse en la curva y quien llegaba primero a la meta.

A medida que avanzaba la afición y la técnica los equipos fueron contando con más accesorios: vallas quitamiedos, contadores de vueltas, luces para los modelos, maquetas de boxes. También los materiales iban evolucionando, fibra de vidirio para las luces, neumáticos intercambiables. Un juguete por tanto que se iba adaptando a los tiempos incorporando modleos modernos, así pronto aparecieron los 4x4 en las pistas de Scalextric. Y como no tambi´ñen a este mundo llegó la digitalización y la eliminación de cableado: los mandos a distancia hacian aún más fácil el manejo de estos minimodelos.

Gracias a Scalectrix el deporte de los Slots Racing deja de ser un deporte de los modelistas, se populariza y difunde enormemente, dando entrada a jugadores de casi cualquier edad. Así permitió el acceso a muchos niños, y no tan niños, a este juego/deporte. Aunque los precios iniciales, en los sesenta, no eran precisamente bajos, el set básico con el circuito mínimo podía costar unas 1200 pesetas. Para complejidades algo mayores la cosa se disparaba pues inicialmente los modelos eran importados. Ojo hablamos de los años 60, cuando una lavadora podía costar unas 6000 pesetas o una tele por 12000 pesetas. Pero eran los años de las letras y los plazos. El despegue de la economía española para ponerse a la altura de.... principios de siglo. Pronto aparecerían clubs de carreras y campeonatos en pistas de hasta siete carriles con modelos cada ve más sofisticados que permiten incluso saltos de los vehículos en cambios de pendientes. Con el tiempo el juego además se ha convertido en un objeto de coleccionista y periodicamente aparecen versiones vintage reeditando modelos de años pasados.