Parece que fue ayer

Joan Manuel Serrat

JOAN MANUEL SERRAT
Álbum: Fa 20 anys que tinc 20 anys
Año de salida al mercado: 1984
Canción: Carta póstuma a Elena Francis
Página oficial de J.M. Serrat
Un jovencísimo Serrat en su concierto en Tivoli (Málaga), 1984

Serrat define su propia canción

Las cosas que hay por aquí casi todas están hechas para desaparecer. Por eso se hacen, supongo. Lo que pasa es que a veces hay cosas que desaparecen y se llevan como un trocito de alguien. A veces de uno mismo. A pesar de sus orígenes dudosos, de las cosas, quiero decir y de sus resultados nefastos, uno se encariña y las echa en falta cuando no están.

A mí me pasa esto con "La Luna", aquel café que había en la Rambla de Catalunya. Ahora han hecho una sucursal bancaria. ¿Y qué quiere que le diga? No es lo mismo. Y en "Casa Comas", le ha pasado lo mismo. También han puesto una sucursal bancaria. ¡Mira! Debe ir por aquí la cosa... Y en la esquina de la "Ronda" donde había una relojería... otra sucursal bancaria.

Es lo que más abunda, es la época. Si los egipcios dejaban aquellas pirámides, y los romanos y los griegos nos dejaban otras que aún perduran, nosotros dejaremos los bancos. O lo que quede de ellos, los edificios. Para la posteridad. Todo un ejemplo de nuestra civilización.

Lo que les quería decir exactamente es que personalmente me ha quedado como un vacío, aquí en este lado, desde que la Señora Francis decidió dimitir. Esto pasa porque... son cuarenta años. Es demasiado tiempo. Y no hay derecho, despedirse a la francesa, sin decirnos qué hemos de hacer, sin darnos antes cuatro consejos.

Yo personalmente, con mucha tristeza y un poco también de indignación, escribo mi carta póstuma a Helena Francis.

Album Fa 20 anys que tinc 20 anys

Letra de la canción Carta Pótuma a Elena Francis

Con un punto de ironía, una pizca de sarcasmo y un puntito de mala idea, Serrat cantaba su carta póstuima a la consejera de la radio, quizás la consejera virtual del mundo de la comunicación. Y si leemos esta letra, veremos una clara premonición: donde antes estaba la señora Francis ahora tenemos multitud de echadoras de cartas y gente que con su bola de cristal nos dice si aquel chico va con buenas intenciones o si vamos bien para tener marido.

Estimada Señora Francis en Catalán
Estimada senyora.
Estic desesperat.
Visc en un purgatori.

Sóc un ànima en pena,
d'ençà que heu clausurat
el consultori.

El cor us ha fet figa,
o senzillament,
heu decidit que és l'hora

de fer callar la ràdio
i que ens espavilem
sense instructora.

Estimada senyora Francis.
Com ho farem perquè no s'agafin els canelons?
Com sabrem si aquell xicot du bones intencions?
Qui ens farà companyia als cors solitaris?
Qui ens aclarirà amb què se'n van les taques de cafè?
De qui rebrem instruccions per defensar-nos de l'acné?

Amb el temps i una canya,
de segur ens refarem,
i ens ho arribarem a creure.

però avui, ¿qui ens clarifica
quins són els nostres drets
i els nostres deures?

Aniran sobrats de feina,
els metges i els capellans
i vindran a suplantar-te
els oracles de vidre,
els llegidors de mans,
els tiradors de cartes.

Estimada senyora Francis:
Estic desfet.
No entenc com sou capaç de fer-nos això
Ha estat tota una vida la nostra relació
i no ens podem dir adéu, així, a la francesa.

Tingueu l'atenció d'aclarir a aquesta bona gent
com s'han de vestir per anar al vostre enterrament.
Estimada Señora Francis en Castellano
Querida señora.
Estoy desesperado.
Vivo en un purgatorio.

Soy un alma en pena,
desde que habéis clausurado
el consultorio.

El corazón os ha fallado,
o sencillamente,
habéis decidido que ya es hora

de hacer callar la radio
que nos espabilemos
sin instructora.

Querida señora Francis.
¿Cómo lo haremos para que no se nos peguen los canalones?
¿Cómo sabremos si ese chico va con buenas intenciones?
¿Quién nos hará compañía a los corazones solitarios?
¿Quién nos dirá como se sacan las manchas de café?
¿Que haremos para defendernos del acné?

Con el tiempo y una caña,
seguro que nos reharemos,
y nos lo llegaremos a creer.

¿quién nos aclara
cuáles son nuestros derechos
y nuestros deberes?

Irán sobrecargados de trabajo,
los médicos y los curas
y vendrán a suplantarte
las bolas de cristal,
los leedores de manos,
los echadores de cartas.

Querida señora Francis:
Estoy destrozado.
No entiendo cómo sois capaz de hacernos esto.
Nuestra relación ha sido toda una vida
y no os podéis despedir así, a la francesa

Tened la atención de explicar a esta buena gente
como se han de vestir para ir a vuestro entierro.