Parece que fue ayer

Pastillas Juanola


En 1908 proyecta sus carteles en cine
Publicidad de 2007 con estilo nostalgico

Juanola: pastillas contra la tos, aclaran la voz y refrescan la boca

Las primeras cajas de Juanola
Las primeras cajitas de Juanola

Aquellas pastillas casi mágicas que te quitaban la ronquera al mismo tiempo que te dejaban la boca fresca y un buen aliento, llevaban por nombre el apellido de su inventor Manuel Juanola Reixach, farmacétuico barcelonés que allá por 1906 creó las pastillas a base de regaliz, propóleo miel y aceites esenciales varios. Si el regaliz por si solo está delicioso, con los añadidos saborizantes y aromáticos, no digamos. La pasta se preparaba de manera artesanal, luego se cortaba en forma de pequeños rombos. En su farmacia del barrio barcelonés de Gracia,  calle Montseny esquina con Menéndez Pelayo, vendía estas pastillas a granel, aún sin envasar. Y además las daba a probar e incluso se las enviaba a quienes quienes más las necesitaban: locutores, cantantes y cualquiera que para su trabajo necesitra una garganta relajada. El boca a boca fue su la publicidad de estos pequeños y refrescantes granitos negros con forma romboidal. Y es que quien las probaba se hacia adicto a ellas.

Aunque la estrategia del boca a boca o el reparto de muestras gratis funcionaba a las mil maravillas, Don Manuel decició aprovechar el recien llegado cinematógrafo, así en 1908 lograba un acuerdo con los cines para proyectar imágenes fijas de sus ya famosas pastillas balsámicas, contando sus magníficos efectos. La frase publicitaria empieza a hacerse un hueco: contra la tos, aclaran la voz, refrescan la boca. Pronto comienza a recibir pedidos de otras farmacias de Barcelona y del resto de España. En 1912 las pastillas son registradas como especialidad farmecéutica, y son el producto rey de los Laboratorios de Don Manuel Juanola. Por aquellos años logró la venta de 236000 cajas en un año.

Juanola

Durante la guerra civil los laboratorios cerraron unos meses, pero pronto volvió a estar en marcha fabricando sus pastillas, que en esos tiempos tuvieron que venderse en cajitas de papel prensado, no habia aluminio. La farmacia se quedaba pequeña y en 1940 se inauguran los nuevos laboratorios Juanola, que ya mecaniza el proceso de fabricación. Posteriormente comienzan a diversificar los sabores, hay que actualiar el producto que no pierde frescura ni consumidores. Incluso ha comenzado uan etapa internacional.

La empresa sigue vigente en la actualidad aunque cambió de propietarios: en 1998 pasó a manos italianas, poco después aparece su primer anuncio en televisión. Hoy día las famosas pastillas mantienen la receta original, y lógicamente fabrica otras especialidades también basada en productos naturales. No es un medicamento y hoy se sabe que el regaliz puede elevar la tensión arterial. Pero siguen estando muy ricas suavizando la tos, aclarando la voz y refrescando la boca.

Juanola, Cartel de años 60