Apenas
tenía diecisiete años cuando empezó la guerra y no
ha contado formalmente lo que hizo en aquellos días. Nunca se alistó
en el 5° Regimiento, el de Líster, aunque lo haya dicho o haya
dejado que lo digan, pero, puesto a "ubicuar", con ocasión de un
homenaje a Dolores Ibárruri ("Informe Semanal", 14-07-01) declaró:
"Fui a alistarme a las Milicias Populares y me destinaron, afortunadamente,
al 13° Regimiento, Batallón Pasionaria". No consta.
Terminada la guerra, los mozos
que habían estado en la zona republicana y no eran prisioneros acusados
de presuntos delitos fueron movilizados y a Miguel Gila lo destinaron al
Regimiento de Infantería Toledo, en Zamora. Cayó muy bien;
pronto era chófer del coronel, cargo de confianza en el que se ganó
muchas amistades y simpatías. Allí empezó a colaborar
en Radio Zamora y en el periódico Imperio (Prensa del Movimiento),
lo que aumentó su popularidad. Ingresó en la Organización
Sindical como funcionario del sindicato relacionado con el trigo y el pan.
Se ha dicho en la Televisión
del Estado que esos años los pasó en diversas cárceles
franquistas y desde una de ellas empezó a colaborar en "La Codorniz".
Justamente, en esa época de periodista y funcionario sindical inició
su colaboración en el semanario de humor, lo que le animó buscar trabajo en Madrid, a donde se |
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Entre los numerosos galardones
que Gila recibió a lo largo de su vida, en 1999 el entonces Ministro
de Cultura, Mariano Rajoy, le hizo entrega del premo "Gato Perich". Se
trata de un homenaje instituido por un grupo de humoristas en memoria del
dibujante Jaume Perich.
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