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EL SANTO

Primera emisión de TVE: 1964
Género: Aventuras
Duración: 50 minutos 
Página oficial de TVE
 

El Santo

Fue el héroe de chicos y chicas de finales de los años 60. Muchas mujeres se enamoraron de él y los hombres quisieron imitar al encantador “ladrón de guante blanco”. Simón Templar, más conocido como "El Santo". Una serie que rompió moldes en España.
Detrás de El Santo se esconden muchísimos rostros y nombres. El padre de la criatura fue Leslie Charteris, un escritor inglés que llegó a publicar más de cien relatos, entre novelas y cuentos, narrando las aventuras de El Santo (clica para oír la sintonía) durante la década del 30.
El apodo, originalmente The Saint, surge de las iniciales del personaje ST de Simón Templar. Poco se sabe del pasado de Templar. Lo cierto es que su elegancia es indiscutible, sus coches son veloces y las experiencias excitantes, sus mujeres hermosas y su fortuna inexplicable. Su enemigo es el crimen, y la injusticia en general. 
Es un aventurero, pero ante todo un caballero. Puede ser un ladrón, pero con estilo de dandy, moral de Robín Hood, y talento para guardarse un porcentaje del botín. 
A algunos nos toco de lleno su horario de emisión, después de la "Familia Telerín". Con un poco de suerte, y en verano, nos dejaban verlo a pesar de los malditos rombos.

El Santo, comenzó como serial radiofónico en los años 40, narrados por la impresionante voz de Vincent Price, para pasar a la gran pantalla poco después, interpretado por George Sanders, entre otros muchos actores.
Al mismo tiempo, Hollywood entregaba nueve películas, entre 1938 y 1953, con George Sanders y los olvidados Louis Hayward y Hugh Sinclair, como Templar. Pero la máxima popularidad, la alcanzó sin duda, Roger Moore, al protagonizar la serie de TV entre 1962 y 1969, y que catapultaría a la fama al actor británico. Se realizaron 71 capítulos en blanco y negro, y 47 en color. 
Roger Moore robó, combatió el crimen, desafió la ley cuando fue necesario, viajó por todo el mundo, arriesgó su pellejo, y no se despeinó ni una sola vez. La aureola que coronaba su cabeza se convirtió para siempre en la señal distintiva de un héroe que encontró en el mundo de las series, el escenario ideal para sus aventuras. A final de los años 70, "El Santo" volvería a la pequeña pantalla, esta vez con Ian Ogilvy cómo Templar, y una posterior versión con Simon Dutton en los 80, pero nunca lograron ni tan siquiera aproximarse al éxito de Moore, el “Santo” por excelencia.

Clica en la imagen para verla más grande.
 
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